Dificultades de succión en bebes.

Lactancia materna

Lactancia materna (Photo credit: Wikipedia)

Reproducimos integramante este artículo del Blog Consultalactancia de Patricia López, considerando que es un tema poco abordado en temas de cuidados en primera infancia en general y en la promoción de la lactancia materna en particular en el Paraguay.

Nos llama la atención el título o especialidad de Consultora certificada en lactancia materna, quizás eso podría ser de utilidad para Paraguay, pero creo que para nuestro país podría ser una especialidad con un conocimiento más amplio, por ejemplo: “Consultora certificada en desarrollo integral en primera infancia”, para pensarlo.

Anquiloglosia y dificultades de succión. Una explicación física a muchos problemas de lactancia.

ConsultaLactancia. Apoyo a la lactancia materna.13 jun. 2012
Autora del Blog: Patricia López Izquierdo. Consultora de lactancia certificada (IBCLC). España

“Todos los bebés maman como pueden.  Y no todos pueden mamar igual.”

El principal órgano de succión es la lengua, acompañada de toda la boca. Cada bebé ha de acoplarse al pecho de  su madre, que puede ser de muy variadas formas y tamaños. La lengua y el pezón son las estructuras físicas en las que se basa la lactancia. Por eso cuando hay dificultades lo primero que hay que revisar son las estructuras orales del bebé.

Algunos tipos de lengua tienen más dificultades para succionar, especialmente en algunos tipos de pecho.

Los pezones cortos, planos o invertidos son más difíciles de agarrar que los largos y flexibles. Algunos pezones son muy grandes para la boca del bebé y otros muy pequeños… Aunque prácticamente todos los pechos y pezones sirven para amamantar, con algunos es más fácil hacerlo que con otros.

Cada bebé tiene además un carácter y un tipo de comportamiento propios y según sean de tranquilos o impacientes, volubles o perseverantes, el amamantamiento será más o menos dificultoso o plácido.
                                             Lengua libre, ausencia de frenillo visible

Si la lengua está muy sujeta al suelo de la boca por su frenillo, decimos que existe anquiloglosia ofrenillo sublingual corto.

Existen muchos tipos y grados de anquiloglosia y  también varía mucho en que medida afectan a la capacidad de succión del bebé.
Algunas imágenes de frenillos sublinguales cortos

La anquiloglosia puede afectar a otros aspectos de la fisiología oral  más allá de la lactancia ( succión-deglución) por ejemplo a la respiración, causando ronquidos y apneas y predisponiendo a las infecciones, o a la dicción a largo plazo dificultando la pronunciación de ciertos fonemas.

Otras veces, la anquiloglosia es compensada por las demás estructuras orales y el desarrollo del bebé y no se aprecian grandes efectos negativos ni en la lactancia ni después.

Es decir, que  no hay nada definitivo -faltan muchos estudios a medio y largo plazo- y es muy aventurado hacer predicciones o recomendaciones universales sobre los frenillos en los bebés.
Cada caso es único, cada bebé es diferente y cada pareja madre bebé compensará la escasa movilidad de la lengua de una forma u otra; o bien no lo hará y la lactancia fracasará antes o después; o… será vivida con mayor o menor sufrimiento.

Una lengua libre y funcional  realiza para mamar una serie de movimientos:  extensión ( sacar la lengua), acanalamiento, doblándose por los lados para abarcar el pezón  y sujetarlo dentro de la boca, y finalmente peristaltismo, que es una onda para extraer la leche por presión negativa y exprimiendo el pecho a la vez.

Si la lengua no se puede mover del todo libremente, estos movimientos de la succión normal están limitados y entonces empiezan a actuar  mecanismos de compensación  que suelen ser  fuerzas ejercidas con las encías, el paladar y el resto de la boca y dan como resultado una gran presión sobre el pezón ( mordisco) que resulta aplastado y friccionado, es decir, herido con grietas o simplemente dolorido. Y a veces esto también causa una sobre estimulación del pecho.

En otros casos, la madre no percibe dolor porque  el bebé succiona con tan poca fuerza o escasa eficacia que a penas  extrae  y ejerce muy poca estimulación. Dando como resultado baja producción de leche o hipogalactia y el consiguiente bajo aumento de peso del pequeño.

Lo que suele ocurrir  casi siempre con la anquiloglosia es que el bebé tiene dificultades al mamar fácilmente detectables:

Se le escapa el pezón de la boca, hace ruidos tipo chasqueo, traga aire, se impacienta. A veces rechaza el pecho por frustración, llora durante la toma, o bien hace tomas interminables y continuas para intentar compensar su baja eficacia aumentando el tiempo de succión, en ocasiones se agota por el esfuerzo y se duerme al pecho cada vez,  nada más empezar a mamar.

A muchos bebés con frenillos les sale una ampolla en el labio llamado callo de succión, debido a la fricción que ejerce el labio sobre el pecho.
Además de los frenillos sublinguales también hay otras particularidades anatómicas que no ayudan la lactancia, la más frecuente es la retrognatia, o mándibula inferior  muy retrasada.

Paladar muy elevado o en burbuja, que parece ser que está causado por el propio frenillo sublingual corto.

Más rara es la macroglosia o lengua grande, pero que también puede dificultar la succión.

Casos obviamente especiales de conformación oral diferente son el labio leporino o paladar hendido. Que suponen un gran obstáculo (aunque no  insalvable) para la succión del pecho.

Si detectamos un frenillo sublingual corto que parece estar causando dificultades a un bebé y a su madre, hay varias cosas que podemos intentar hacer, o proponer :

– Mejorar el agarre con manejo postural. Se trata de intentar que el bebé abarque la mayor parte de pecho posible abriendo mucho la boca y ayudándose de la gravedad.  Suelen ir bien las posturas ventrales, con la madre recostada y el bebé echado sobre ella; en oblicuo o longitudinalmente cuerpo a cuerpo, de forma que la cara queda realmente apoyada sobre el pecho y la boca bien abierta dejando que el pezón entre lo más adentro posible. A veces también ayudan la postura de balón de rugbi o la de caballito.
-Emplear pezoneras : estos instrumentos de lactancia pueden servir de ayuda  si el pezón es corto y el bebé no logra retenerlo en le boca lo suficiente. Hay que cuidar que sean de la talla y consistencia adecuadas, bien finas de silicona y adaptadas al tamaño del pezón. Las pezoneras no deberían constituir nunca una barrera  sino un puente entre la madre y el bebé con dificultades de succión. También pueden aliviar el dolor causado por una succión vigorosa pero  imperfecta.
-Estimular la transferencia de leche. En casos de  bajo aporte, acostumbran a ayudar las maniobras de compresión mamaria( Videos de compresión mamaria with Dr. Jack Newman ) durante las tomas, y también el masaje y extracción manual o mecánica  entre tomas.
-Regular la superproducción: Algunas veces los mecanismos de compensación de la anquiloglosia desencadenan una hiperestimulación mamaria que causan reflejos de eyección exagerados, y una excesiva producción de leche. Esto puede causar muchas molestias y obstrucciones en la madre que conviene controlar.
-Intervenir el frenillo, frenotomía o frenuloplastia. Especialmente si el frenillo es realmente limitante y el resto de medidas son inefectivas o insuficientes, una incisión en el tejido sublingual suele ser de gran ayuda para recuperar la movilidad y la funcionalidad lingual a corto y largo plazo. Se trata de una cirugía menor con muy escasa complicaciones y con una relación riesgo/beneficio  muy favorable.
Todas las madres deberían ser correctamente informadas sobre la posibilidad de intervención para poder tomar una decisión libremente.

En mi experiencia como asesora, observo que una gran parte de las dificultades de lactancia se asocian a anquiloglosia en los bebés. Como me gusta recalcar: visualizar y nombrar un frenillo sublingual corto es, nada más y nada menos, dar una explicación física a las dificultades que se presentan al amamantar.

El modo de ayudar resolverlas debe ser siempre individualizado en cada caso y ha de ser la madre quien decida como hacerlo, a ser posible con la ayuda de profesionales sanitarios sensibles y formados en lactancia materna.

Una vez más el papel de la asesora es el de ofrecer información lo más actualizada y científica posible, brindando todo el apoyo y acompañamiento que podamos en la lactancia de cada madre y cada bebé.

http://consultalactancia.es/

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Acerca de robertostark

Consultor en temas de derechos de la niñez y adolescencia, en primera infancia y participación ciudadana. Fue Coordinador de Educación No formal del Programa de Mejoramiento de la Educación Inicial del Ministerio de Educación y Cultura.
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